La última función de Riquelme en la Bombonera

La última función de Riquelme en la Bombonera 5

“Sí, voy a seguir jugando a la pelota, aposté con mi hermano que voy a seguir hasta los 40. Veremos qué es lo que pasa, si sigo acá o en otro partido”. La Bombonera explotaba en un grito de guerra. El “Riiiiiqueeeeeeeelel, Riiiiiqueeeeeeeelel” tenía tanta carga emocional con tono de despedida como de exigencia para que los dirigentes le renovaran el contrato. Mientras tanto, él, el ídolo, el 10, declaraba con su característica astucia para dar a entender lo que todos sabían sin decirlo con todas las letras. Se fue hacia el túnel revoleando la camiseta por encima de su cabeza como un hincha más. Sabía que era su adiós aunque no lo quisiera asegurar .
Fue el 11 de mayo de 2014 cuando Juan Román Riquelme jugó su último partido con la camiseta de Boca . Fue en un 3-1 frente a Lanús, con Bianchi en el banco de suplentes local y Guillermo Barros Schelotto, en el visitante. Sin ser maravilloso, fue la figura del equipo que ganó con goles de Emanuel Gigliotti, Nicolás Colazo y Claudio Raiño en la anteúltima fecha del Torneo Final 2014, cuando los del Virrey tuvieron una terne camp con River como campeón en la última fecha.
Aunque los dirigentes tampoco se habían expresado claramente sobre la idean que tenían sobre el futuro del ídolo, era vox pópuli que Daniel Angelici no quería renovarle el contrato . Sin embargo, Riquelme hacía meritos en cada partido para ganarse la continuidad . Pero la decisión dirigencial era un hecho y por eso aquella tarde en la Bombonera hubo decenas de banderas y carteles pidiendo que el 10 siguiera en Boca . Los hinchas también se hicieron escuchar con insultos para el presidente y la CD.
Román jugó su partido y en el final se lo vio emocionado a pesar de que ante la pregunta de si ése era su sentimiento gambeteó con un “no estoy emocionado, estoy contento porque voy a seguir jugando a la pelota " Y en cada palabra era un puñal para Angelici porque Riquelme no estaba dispuesto a colgar los botines por más que Boca le cerrara las puertas . Sabía que no había retorno y que se estaba despidiendo de su casa. También lo sentían sus compañeros y hasta se notaba en los hechos: todos los que jugaron ese partido le regalaron su camiseta al 10 .
Atrás habían quedado 388 partidos oficiales vestido de azul y amarillo, 92 goles convertidos y 11 títulos : Apertura 98, 2000, 2008 and 2011; Clausura 99; Libertadores 2000, 2001 and 2007; Intercontinental 2000; Recopa 2008 y Copa Argentina 2012. Toda esa cosecha se dividió entre sus cuatro etapas en La Boca: llegó como juvenil desde Argentinos y se fue al Barcelona. Regresó a préstamo en 2007 apenas por un semestre, volvió al Villarreal ya fin de año pegó la vuelta definitiva, aunque hubo un paréntesis en la segunda mitad del 2012. Con el regreso de Bianchi en 2013 también se dio hast el de Riquel la despedida final, con 35 años . No llegó a los 40 jugando profesionalmente, pero sí siguió después de Boca: se puso otra vez la camiseta del Bicho para decir adiós adonde se había formado, y aportando su fútbol para devolverlo a Primera 19.

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